Es algo que a menudo se olvida: el estilo de vida y los hábitos saludables son fundamentales para una buena salud mental. Con frecuencia relacionamos la salud solo con el ámbito físico relacionado con nuestro cuerpo.

A pesar del popular aserto clásico latino “Mens sana in corpore sano”, todavía hay gente que no relaciona los hábitos de alimentación, descanso, ejercicio físico, consumo de tabaco, alcohol, etc., con el mantenimiento de su equilibrio psicológico. Por suerte, la percepción está cambiando y empieza a haber una mayor concienciación de la necesidad de llevar un estilo de vida saludable para tener un rendimiento psíquico y emocional adecuados.

 

En el transcurso de una relación de pareja se viven distintas etapas que dependen de la evolución de dicha relación. Cada una de estas etapas implica procesos de cambio necesarios para adaptarse a la siguiente.

Estos cambios se acompañan de crisis que se presentan como oportunidades de crecimiento. Oportunidades para ajustar o revalorar la relación y tomar decisiones, decidir si la mantenemos o terminamos con ella.

 

En otros artículos hemos puesto de relieve la importancia de la crianza en el desarrollo psicológico saludable.

El entorno familiar tiene un peso muy importante en la formación del ser humano en su conjunto.

Las dinámicas que se establecen desde la más tierna infancia con los padres pueden abocarnos a las más diversas realidades psicológicas.

 

¿Te suena eso de que no hay peor enemigo que uno mismo? Si tu voz interior te habla con desconfianza o desprecia tus méritos, si se convierte en la voz crítica más despiadada que conoces y no antepone el afecto y la consideración, acabará dinamitando tu autoestima y tu autoconcepto.

Para conseguir un grado saludable de bienestar psicológico es necesario activar un diálogo interior autocompasivo, superando viejos lastres educacionales y estilos de apego que puedan haber afectado a tu desarrollo emocional como persona. Si eres capaz de neutralizar esos mecanismos nocivos y dialogar contigo mismo con más respeto, notarás un profundo cambio a mejor.

Por definición, el narcisismo es la “admiración exagerada que siente una persona por sí misma, por su aspecto físico o por sus dotes o cualidades”.

Aunque todas las personas podemos tener ciertas tendencias no patológicas al narcisismo, cuando estas son más exageradas pueden interferir negativamente en la vida de cualquier individuo. Mucho más si ya hablamos de un trastorno de personalidad narcisista, que suele ocasionar graves problemas en diferentes áreas de la vida.

 

El yo ideal y el yo real son los dos conceptos estructurales más importantes de lo que Carl Rogers denominó el “self” (el autoconcepto o el concepto de uno mismo). Este es uno de los puntos centrales de su teoría de la personalidad y, por extensión, de su modelo psicoterapéutico.

Rogers fue uno de los máximos exponentes de la psicología humanista y del enfoque fenomenológico, una de las grandes figuras de la Psicología en el siglo XX. 

El duelo perinatal es un caso muy particular de duelo. Está motivado por la pérdida de un bebé durante el periodo de embarazo, en el momento del parto o en las horas o días inmediatamente posteriores.

Tras una muerte o una pérdida de un ser querido, se produce la fase de duelo. Esta adquiere una relevancia muy significativa en el caso del duelo perinatal. En estas circunstancias, el dolor está particularmente relacionado con una brusca e imprevista ruptura de ilusiones y expectativas para la pareja. Además, en el caso de la madre, sucede en un momento de elevada actividad hormonal que hace todavía más difícil la asimilación de la pérdida.

Las neuronas espejo son uno de los descubrimientos más importantes de la neurociencia en los últimos años. El neurobiólogo italiano Giacomo Rizzolatti y su equipo hicieron este hallazgo en 1996, mientras realizaban un estudio neuronal relacionado con el movimiento manual de los simios.

Estas neuronas cumplen un papel decisivo en nuestros comportamientos de carácter social, empáticos, imitativos, de aprendizaje por observación, desarrollo de lenguaje y comunicación.

 

Los mecanismos de defensa forman parte importante de la teoría psicoanalítica de Sigmund Freud y los sucesores de esta corriente psicológica y práctica terapéutica.

Bajo esta denominación se engloban un conjunto de procesos psicológicos que tienen la función de regular la forma en la que los contenidos del inconsciente se manifiestan en la consciencia de las personas y en su conducta.

 

pirámide de necesidades Maslow

La pirámide de necesidades de Maslow es uno de los grandes hallazgos de la psicología de la motivación. Plantea un modelo jerárquico de las necesidades humanas que explica qué es lo que nos mueve intrínsecamente a comportarnos tal y como lo hacemos.

De acuerdo con su teoría, la satisfacción de las necesidades básicas (situadas en la zona inferior de la pirámide) origina la aparición de otras de orden superior. Por ejemplo, una vez que se cubren las necesidades fisiológicas, surgen otro tipo de necesidades no satisfechas, como las de seguridad, y así sucesivamente.

 

mecanismos de defensa

Para Freud los mecanismos de defensa son las estrategias psicológicas inconscientes que las personas utilizan como protección frente a los conflictos emocionales que se les presentan, con el objetivo de mantener el equilibrio psicológico.

La misión de estos mecanismos es la defensa frente a pensamientos y emociones que producen ansiedad, sentimientos de depresión, fractura de autoestima, etc. En definitiva, nos protegen de aquello que nos resulta doloroso y que no podemos tolerar. Nos evitan sufrimiento.

 

guion de vida

¿Has oído hablar del guion de vida? ¿Tienes la sensación de que hay cosas en tu vida que siempre se repiten bajo el mismo patrón? ¿Te parece que tu vida se rige de acuerdo con un esquema prefijado, algo así como si representaras un papel en una película?

 

 

 

análisis transaccional

El análisis transaccional nació como terapia psicológica a caballo entre los años 50 y 60. Fue entonces cuando el médico y psiquiatra Eric Berne, de formación psicoanalítica, desarrolló esta teoría, enmarcada dentro de la psicología humanista, para dar forma a una nueva psicoterapia más eficaz.

 

 

A menudo se entiende la agorafobia como lo contrario a la claustrofobia y se define como el “miedo irracional a los espacios abiertos”, pero en realidad es algo más complejo que se presenta en diferentes grados.

Pertenece a la categoría de las fobias, encuadrada dentro de los trastornos de ansiedad. A lo largo de este artículo vamos a ver una definición más exacta, sus síntomas, cuáles son los miedos que afectan al sujeto y unos consejos para superarla.

 

La Terapia de Aceptación y Compromiso tiene en los valores personales uno de sus ejes principales. Este modelo de terapia los considera imprescindibles para tener un contexto válido donde el malestar pueda encontrar sentido.

Por lo tanto, los valores se consideran como una guía, una especie de brújula, como direcciones a las que dirigir la acción. Son un proceso, no un resultado.

 

Se define como dependencia emocional al patrón psicológico que se caracteriza por una conducta de subordinación sentimental o afectiva hacia otra persona con la que se mantiene una relación.

Para estas personas, los sentimientos de bienestar y autoestima dependen de otras, tienen una adicción hacia ellas que les priva de su libertad y de tomar sus propias decisiones. La persona dependiente emocionalmente tiene miedo a la separación, su relación con la otra persona es lo principal.  

 

¿Necesitas aprender a decir que no? ¿Te da la impresión de que siempre cedes y acabas complaciendo a los demás y no miras por tus verdaderas necesidades?

Cuando existen dos necesidades opuestas, surge el conflicto. Tenemos que aprender a decidir cuál es la necesidad que necesitamos priorizar, si la nuestra o la de los demás, y aprender a expresarlo con respeto.

Existen causas muy variadas por las cuales no nos atrevemos a dar una negativa.

 

Se calcula que hasta un 60% de la población experimenta el fenómeno denominado como parálisis del sueño en alguna ocasión a lo largo de su vida. Se trata de un trastorno del sueño que se encuadra dentro de la categoría de las parasomnias (trastornos de conducta durante el sueño relacionados episodios breves de despertar).

A lo largo de este artículo vamos a definirlo, a explorar sus causas, síntomas y cuáles pueden ser sus efectos.

 

Según diversos estudios, la flexibilidad psicológica está relacionada con unos niveles saludables de bienestar. Esta es una herramienta fundamental de la Terapia de Aceptación y Compromiso, una de las terapias psicológicas de la llamada tercera generación o tercera ola.

La rigidez psicológica aboca a la persona, con mucha frecuencia, a trastornos emocionales como la ansiedad, estrés y depresión. Sin embargo, la flexibilidad le permite adaptarse mejor a las situaciones, facilita el cambio y el desarrollo personal.

 

La desesperanza creativa es una estrategia clave en las nuevas terapias psicológicas de tercera generación, especialmente en las terapias de aceptación y compromiso (ACT, por sus siglas en inglés).

Esta herramienta psicoterapéutica supone aceptar la realidad, asumir los hechos que causan angustia y sufrimiento. Para ello, debe dejar atrás las estrategias de resistencia y de evitación de los síntomas, asumiendo la desesperanza como una experiencia que pueda abrir nuevas alternativas de actuación.

 

¿Crees que necesitas una desintoxicación tecnológica? ¿Te parece que tu vida es excesivamente dependiente del mundo digital y las nuevas tecnologías?

El mundo digital ha supuesto una auténtica revolución a todos los niveles y nos ha facilitado la vida en muchos aspectos, hasta el punto de que hoy resulta imprescindible. Sin embargo, también tiene sus inconvenientes y puede llegar a esclavizarnos, como vamos a ver a continuación.

 

¿Crees que te preocupas demasiado y, con frecuencia, sin motivo? ¿Sientes que las preocupaciones y los pensamientos negativos te desbordan? ¿Conoces a alguna persona a la que le ocurre?

Preocuparse es necesario e inevitable. Hay problemas que pueden perturbarnos un tiempo, o que necesitan una solución por nuestra parte. A veces, de forma urgente; en otras ocasiones más meditada. El problema surge cuando la preocupación es constante y la persona no sabe cómo pararla.

 

Un ataque de pánico es un episodio de carácter repentino, breve (de menos de 10 minutos), caracterizado por sensaciones de profundo malestar o miedo. Surge cuando la persona se siente en peligro, cuando percibe que algo ataca de forma grave su integridad física o psicológica.  

Con frecuencia se asocia con ideas catastróficas (sensación de estar muriéndose o volviéndose loco, miedo a perder el control, etc.) y a una necesidad apremiante de escapar de esa situación. A menudo las personas lo padecen en situaciones donde no hay ningún estímulo amenazante y no encuentran la causa que lo provoca.

El estrés y la ansiedad son dos fenómenos íntimamente ligados, que tienden a confundirse. A lo largo de este artículo vamos a tratar las principales diferencias que existen entre ambos.

Las respuestas de estrés y de ansiedad pueden ser saludables y favorecer la adaptación. Sin embargo, si se producen con demasiada frecuencia o intensidad pueden provocar graves problemas de salud físicos y psicológicos.

Vamos a empezar definiendo ambos conceptos:

 

La regulación emocional es un proceso fundamental dentro del ámbito de la inteligencia emocional.

Se refiere al proceso por el cual una persona puede influir sobre las emociones que siente, cómo las experimenta y cómo y cuándo las expresa.

Una buena gestión de nuestras emociones repercutirá en nuestro bienestar personal y nos ayudará a enfrentarnos a todo tipo de situaciones.

 

Las manifestaciones de la ansiedad no ocurren solamente a nivel del pensamiento, no se corresponden solo con procesos internos.

En realidad, un sentimiento como la ansiedad puede expresarse tanto a nivel mental como fisiológico y conductual.

Con este planteamiento, el psicólogo estadounidense Peter Lang propuso en 1968 la teoría tridimensional de la ansiedad, también conocida como la teoría del triple sistema de respuesta de la ansiedad. A continuación, vamos a profundizar un poco en ella.

¿Has escuchado hablar del Trastorno de Evitación Experiencial (TEE)? Está absolutamente relacionado con el sufrimiento psicológico y con las terapias de Aceptación y Compromiso, como veremos más adelante.

El sufrimiento forma parte de la vida. Con frecuencia, determinadas experiencias, sentimientos o pensamientos nos hacen sentir malestar, debido a la reacción verbal interior que desarrollamos acerca de ellas.

El miedo es una emoción que nos permite adaptarnos y orientar nuestra conducta para conseguir la supervivencia como especie. Sin embargo, existen también muchos miedos que carecen de base racional, nos causan ansiedad y limitan nuestras vidas.

Basándose en las teorías del aprendizaje, la teoría bifactorial de Mowrer nos explica que, en realidad, esta ansiedad puede ser una respuesta aprendida, que tiende a mantenerse e incluso a incrementarse con el tiempo.

De acuerdo con algunos estudios, la sintomatología de carácter ansioso-depresivo en adultos es más habitual en relaciones de apego inseguro durante la infancia.

Recordemos que los estilos de apego inseguro, de acuerdo con la clasificación de Bowlby, se dividen en apego ansioso ambivalente, apego evitativo y apego desorganizado. Todos ellos frente al estilo de apego seguro, que suele ir asociado a un mayor equilibrio emocional y conductas relacionales más ajustadas en la etapa adulta.

 

El concepto de apego se refiere al vínculo emocional que las personas establecen con sus padres o figuras cuidadoras en la infancia, que influirá en la relación con su entorno durante toda su vida. Existen diferentes tipos de apego (seguro, ansioso, evitativo y desorganizado) que determinan, cada uno de una forma, dicha relación.

Los estilos de apego inseguro (tanto ansioso como evitativo) aparecen como un factor para el desarrollo de determinadas psicopatologías. Entre otras, ansiedad y depresión, conductas adictivas, los trastornos alimentarios, el trastorno de estrés postraumático y el Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC). Vamos a centrar este artículo en la relación del apego inseguro con este último trastorno.