¿Has escuchado hablar del estilo inductivo en educación?

Los modelos educativos se clasifican en cuatro tipos: negligente, autoritario, democrático y permisivo.

En líneas generales, el modelo negligente es, por definición, nada recomendable; mientras que el autoritario es demasiado represivo y el permisivo sobreprotege excesivamente. Por lo tanto, el modelo democrático es el que presenta un equilibrio más adecuado entre la comunicación y afecto, el nivel de control y exigencia y la consideración de las necesidades e intereses del niño.

Sin embargo, para compensar alguna de sus carencias, se propone un estilo inductivo.

¿Tienes miedo al fracaso? Tener miedo es algo natural. No representa un síntoma de debilidad ni es, necesariamente, una anticipación de la derrota.

En realidad, el miedo es saludable, cumple una función adaptativa; ha contribuido durante siglos a la supervivencia del ser humano, haciendo que evitemos el peligro.

Lo que ocurre es que el miedo puede tener otra cara, mucho más negativa. El miedo al fracaso puede despojarse de su componente racional y focalizarse en situaciones que, desde un punto de vista objetivo, no son realmente peligrosas. Este tipo de miedo irracional puede resultar incapacitante para nuestro día a día.  

Los sucesos que han marcado nuestras vidas, que se han experimentado con alta implicación emocional, no suelen recordarse exactamente como fueron.

El ser humano tiende a recordarlos de otra forma, incluso maquillando esas partes de su historia vital para hacerlas más positivas de lo que fueron.

Parece comprobado que tendemos a recordar con más facilidad las vivencias que resultan más emocionales. La emoción incrementa nuestra capacidad de recuerdo.

No obstante, en casos de traumas de cierta gravedad, nuestra memoria tiende a velar las vivencias más dolorosas.

¿Qué sabes sobre el cortisol? Se considera la hormona del estrés. La segregan las glándulas suprarrenales.  No obstante, el cerebro dirige su producción por medio de la glándula pituitaria.

El cortisol ayuda a responder al estrés, pero cuando la producción de esta hormona es excesiva y de forma prolongada, repercute en el organismo y en la salud del ser humano de forma negativa, disparando la ansiedad.

No obstante, existen una serie de estrategias que permiten controlar esta hormona. La mayoría de ellas relacionadas con un estilo de vida saludable.

Leon Festinger (1919 – 1989) fue un psicólogo social neoyorquino, autor de Theory of Cognitive Dissonance (1957), uno de los libros más influyentes de esta disciplina.

Su teoría de la disonancia cognitiva ha sido aplicada a las áreas más diversas. Por ejemplo, la motivación, la dinámica de grupos, el cambio de actitudes, la toma de decisiones, etc.

De acuerdo con la tesis de Festinger, las personas sentimos la necesidad de exista coherencia entre nuestras creencias, actitudes y comportamientos. Cuando esto no ocurre, nos provoca un malestar que nos lleva a resolver o reducir esa disonancia.

Básicamente, la disociación consiste en un distanciamiento de la realidad.  

Existe un tipo de disociación que podemos considerar no patológico, un hecho puntual que consiste en esa evasión o desconexión de la realidad que a todos nos ha ocurrido alguna vez. Por ejemplo, perder la noción del tiempo, ese “soñar despiertos” o abstraernos de tal forma que no recordamos lo que nos han dicho durante una conversación.

Sin embargo, cuando la disociación tiene una base emocional compleja que busca eludir o sobrellevar circunstancias estresantes puede convertirse en un trastorno.

Es una idea más que asumida que los extremos se tocan. Es un lugar común que se utiliza sobre todo para referirse a las ideologías políticas.

Lejos de ser una ocurrencia que ha tenido fortuna y se ha propagado, existe una teoría detrás de esta afirmación con una trabajada fundamentación. Esto es lo que se conoce como Teoría de la herradura.

No obstante, como veremos a lo largo del artículo, es una teoría que ha recibido numerosas críticas y refutaciones, como tantas otras, pero que hay que tener en cuenta.

La supervisión terapéutica es una parte indispensable en el proceso de la formación del psicoterapeuta, sobre todo durante los primeros tiempos de su ejercicio profesional.

Cumple la función de corregir errores que puedan cometer los terapeutas, antes de que estos se traduzcan en consecuencias negativas para su paciente.

Garantiza la calidad de la intervención y sus procedimientos en la psicología clínica. Se considera una acción de tutela educadora, de transmisión de conocimiento y orientadora.

La abulia es un concepto que se refiere a la falta de voluntad o energía para hacer algo o para moverse. Literalmente, su significado derivad del griego antiguo es “falta de deseo”.

En la terminología psicológica cuando la empleamos nos referimos a la falta de motivación o el desinterés hacia todo objetivo. Se considera un trastorno de la voluntad que afecta no solo al que la padece, sino también a su entorno íntimo.

Se caracteriza por la carencia de un propósito, la falta de motivación por finalizar lo comenzado, para interactuar socialmente, escasa espontaneidad, pasividad, falta de iniciativa…

El miedo a volverse loco es un temor relativamente común que puede afectar a muchas personas en el transcurso de su vida. Por lo general, esta es una de las preocupaciones recurrentes que suelen ir asociadas a niveles de ansiedad muy altos.

Se observa a menudo en trastornos de ansiedad generalizada (TAG), ataques de pánico, agorafobias, hipocondrias, fobias de impulsión y en algunos trastornos obsesivo-compulsivos (TOC).

En muchos casos el miedo a volverse loco es, en realidad, el temor a perder el control por parte de la persona y a no poder dominar ni su cuerpo ni sus actos.

La microbiota intestinal es el conjunto de microorganismos (millones de bacterias, arqueas, eucariotas y virus) que habitan en el aparato digestivo. Es conocida también popularmente como flora intestinal.

La microbiota está relacionada con funciones del organismo como la nutrición, la digestión, la inmunidad, protección ante patógenos, etc. A través de diferentes estudios se ha comprobado también que las personas con depresión suelen tener un desequilibrio en la microbiota intestinal denominado disbiosis.  

Para entender este fenómeno hay que tener en cuenta la conexión bidireccional que existe entre la microbiota del sistema digestivo y el cerebro.

Circula un diálogo, que se atribuye a un cuento tibetano, que ofrece una posible respuesta a la pregunta que encabeza este artículo:

  • Maestro, ¿qué significa trabajar en uno mismo?
  • Es dejar de esperar que los otros cambien.

Es decir, que cualquier cambio que quieras hacer para crecer como persona depende de ti. El diálogo indica también que debemos tomar conciencia de que no se puede cambiar ni controlar a los demás, sus modos de ser y pensar.

 

El estilo de apego más adecuado es el apego seguro. De acuerdo con la teoría de los estilos de apego de John Bowlby este modelo es el que tiene un mejor pronóstico de estabilidad emocional. Se caracteriza por la confianza y la receptividad emocional del niño con la persona que lo cuida.

Por su parte, los estilos de apego inseguro están relacionados con la ansiedad y el miedo, y pueden llegar a desembocar en conductas disfuncionales. Por ejemplo, trastornos psicológicos y de la personalidad, desequilibrio emocional, mayor probabilidad de desarrollar conductas adictivas (drogas, juego…), etc.

 

La defusión cognitiva es una técnica básica en psicología que persigue ayudar a comprender la naturaleza de los pensamientos. Busca demostrar a la persona que los pensamientos no son realidades fijas que puedan dirigir su vida, sino que simplemente son pensamientos o creencias, interpretaciones subjetivas que puede aprender a manejar para que no se conviertan en incapacitantes.

Es una técnica eficaz para desembarazarse de pensamientos obsesivos o rumiantes. Se utiliza en diferentes tipos de terapia, como, por ejemplo, la terapia cognitivo-conductual o, más específicamente, la terapia de aceptación y compromiso.

 

Una buena función digestiva es vital para la salud del ser humano. Por este motivo, una correcta nutrición desde los primeros compases de la vida es clave para el mantenimiento del sistema digestivo y los órganos que lo componen.

Hasta no hace mucho tiempo esta idea estaba clara para la salud física, pero no tanto para la psicológica. Sin embargo, estudios recientes dentro del campo de la neurociencia revelan la influencia del funcionamiento intestinal en nuestras emociones y también en nuestros procesos de aprendizaje.  

 

Aunque comparten algunos rasgos, a menudo términos como tristeza y depresión se malinterpretan y utilizan de forma inapropiada. Se confunde “estar deprimido” con “estar triste” o viceversa.

La tristeza es un estado de ánimo que suele ser pasajero, mientras que la depresión es una categoría diagnóstica en Psicología y Psiquiatría que incluye como síntoma a la tristeza y que tiene unas características y parámetros concretos.

A lo largo de este artículo vamos a desarrollar las principales diferencias entre estos dos conceptos.

 

La memoria es un proceso psicológico imprescindible para codificar, almacenar y recuperar información. Es una facultad psíquica muy útil, por la cual podemos retener y recordar el pasado.

Dicha recuperación puede producirse de forma involuntaria o deliberada. De la misma forma, hay informaciones que se pierden rápidamente y otras que permanecen en nuestro recuerdo toda la vida.

Existen diferentes tipos de memoria que se pueden clasificar de acuerdo con diferentes criterios: su duración, el contenido, el nivel de consciencia, etc. Repasamos las clasificaciones principales.

Todos nos hemos sentido alguna vez culpables, sabemos lo que es el sentimiento de culpa. Si hemos hecho daño a alguien, lo hemos juzgado mal, no hemos gestionado una situación con suficiente mano izquierda o paciencia, hemos sido injustos, etc., experimentamos dicho sentimiento de manera puntual y aislada.

Sin embargo, hay personas que tienen un sentimiento de culpa constante, que tienden a sentirse culpables y no se perdonan los errores que cometen. Sufren una sensación interna de culpabilidad permanente que no está adaptada a una realidad objetiva, sino que tiene un carácter subjetivo, ficticio y patológico.

 

Las fobias de impulsión o fobias de impulso se basan en el miedo a hacer daño. Tienen que ver con ideas de pérdida de control que comporten daño físico o psicológico a los seres queridos o que afecten a uno mismo.

Así pues, consiste en el miedo a seguir un impulso que puede tener consecuencias muy negativas.

El individuo se protege de estas ideas intrusivas de pérdida de control con comportamientos o pensamientos (compulsiones) enfocados a mitigar la ansiedad que las ideas origen le provocan.

 

¿Sabes que tu psicólogo puede sugerir medir tu variabilidad cardiaca? La VRC (variabilidad del ritmo cardiaco) es un biomarcador fiable de la salud física y psicológica. Es un indicador de la calidad de comunicación entre el cerebro y el corazón, del equilibrio que existe entre ambos sistemas.

El cerebro y el corazón no pueden vivir el uno sin el otro, tienen una relación bidireccional. En los últimos tiempos, la investigación vinculada entre ciencia y cardiología ha demostrado la influencia de la vida emocional en el desarrollo de diferentes enfermedades.

Por otro lado, la enfermedad cardiovascular se presenta como un factor directamente relacionado con el estrés, la ansiedad, la depresión y otras patologías.

 

Llega la hora de dormir, pero muchas personas no consiguen conciliar el sueño por más que lo intentan. Poco a poco, en la quietud de la noche, su mente alcanza un alto estado de agitación y aparecen pensamientos que les angustian profundamente.

Cada noche, la misma situación: las preocupaciones parecen no tener solución y dificultan el descanso, a veces hasta límites nada saludables.

¿Por qué se reproduce siempre la misma situación por la noche? ¿Cómo controlar esos pensamientos negativos que provocan insomnio?

 

Un estudio de la Universitat Ramón Llull de Barcelona realizado en 2014 investigó la relación entre apego y psicopatología en adolescentes y jóvenes con historiales de maltrato.

Para ello trabajaron con una muestra de 40 personas de edades entre los 13 y los 22 años: 18 chicos y 22 chicas que habían sufrido maltrato intrafamiliar en su infancia. El 70% de la muestra había sufrido negligencia física o emocional (necesidades físicas o emocionales básicas que no han sido atendidas), el 27.5% maltrato emocional y/o físico y el 2.5% había padecido abusos sexuales.  

Hoy en día, muchas personas vivimos pendientes de los “likes” y de las actualizaciones de las redes sociales, compartiendo pensamientos, noticias, chistes, imágenes y vídeos a través de nuestros distintos perfiles. Instagram, TikTok, Facebook… son escenarios virtuales donde se desarrolla de forma activa nuestra vida social. Muchas veces, con ejercicios de puro exhibicionismo digital.

Aunque son plataformas que han demostrado su utilidad, no es menos cierto que han llegado a modificar de forma radical nuestros hábitos y que pueden influir en el desarrollo de trastornos psicológicos, sobre todo si pensamos en el público adolescente.  

 

La universidad del País Vasco llevó a cabo un estudio en el año 2012 con el mismo título que lleva este artículo y que hemos tomado prestado. El estudio partía de la hipótesis de que el componente emocional está directamente relacionado con la violencia dentro de la pareja. Trataba de demostrar la relación de esta con las variables de estilo de apego, empatía y autoestima del agresor.

El estudio se llevó a cabo con una muestra de presos agresores de pareja y un grupo de control, mediante tres cuestionarios específicos para cada una de las citadas variables.

 

El vínculo entre madre-hijo durante la edad temprana puede ser un factor favorecedor o preventivo de problemas de salud mental. El desarrollo de alteraciones relacionadas con la función de la alimentación puede estar directamente relacionado con el estilo de apego construido entre la madre y el niño/a.

Una madre que se siente insatisfecha con su cuerpo, con hábitos alimentarios anoréxicos o bulímicos, puede llegar a interferir seriamente en la alimentación de sus hijos y contribuir al desarrollo de un trastorno de este tipo, sobre todo si existen otros factores emocionales de vulnerabilidad.

La resiliencia se define como “la capacidad que tiene un individuo para superar circunstancias traumáticas, como la muerte de un ser querido, un accidente, etc.”. Se trata de una adaptación a la adversidad, por la que la persona no solo transita, sino de la que sale fortalecida y con un aprendizaje emocional valioso.

Según determinadas investigaciones, existe una relación clara entre el apego de los primeros años del niño, el desarrollo y su posible resiliencia futura.

 

El apego afectivo o la dependencia emocional dentro de la pareja es un tipo de adicción que, con el tiempo, puede generar sufrimiento y depresión. Son muchas las personas que padecen este trastorno y se encuentran bloqueadas ante la mera posibilidad del abandono o la soledad.

El problema es que la felicidad de estas personas dependientes, tal como la entienden, depende absolutamente de su pareja. Sin embargo, las formas de amor insano caracterizadas por la dependencia afectiva pueden tratarse y prevenirse.

La dependencia emocional puede ocurrir dentro de la pareja o en relaciones de amistad, familiares, etc.

La muerte de una pareja, un familiar o un amigo cercano es uno de los sucesos más traumáticos y dolorosos en la vida de cualquier persona. Suele suponer un duro golpe en su trayecto vital, que puede llegar a sumirla en una honda tristeza y depresión.

Lo cierto es que la mayoría de las personas acaban aceptando la muerte de un ser querido, aunque a algunas les cuesta más que a otras. El duelo es un proceso de curación, una etapa necesaria para superar la pérdida que puede durar meses e incluso varios años.

 

Los celos son una emoción muy compleja que todos hemos sentido en algún momento, ya sea dentro de una pareja, entre hermanos, amigos, compañeros de trabajo, etc.

En realidad, se trata de una reacción motivada por el miedo a la pérdida de algo, ya sea una persona, una cosa, ciertos estatus o posición social o familiar, el cariño de un ser querido, etc.  

Si hablamos de los celos dentro de una pareja, debemos tener claro que los celos jamás significan o expresan amor. En realidad, son la expresión de un desarrollo emocional desajustado.

Aunque popularmente se suelen utilizar como si fueran sinónimos, los términos ataque de ansiedad y ataque de pánico no significan lo mismo. Aunque comparten algunos síntomas, no deben confundirse.

Es frecuente utilizar el término “ataque de ansiedad” para hacer referencia a una crisis de ansiedad intensa; sin embargo, también es común referirse a estas crisis como “ataque de pánico”.

Clarificar estos conceptos y comprender sus diferencias puede despejar el camino para diagnosticar y enfocar correctamente el tratamiento de estas afecciones.

Esta página web usa cookies para mejorar su experiencia de navegación. Política de Cookies