Algunas depresiones graves forman parte de trastornos más complicados en los que periodos de ánimo deprimido se alternan con otros más llamativos en los que la persona está excesivamente feliz, denominados episodios maníacos, o en casos más leves, episodios hipomaníacos, de tal manera que el paciente suele oscilar entre la alegría y la tristeza de una manera mucho más marcada que las personas que no padecen esta patología. A estos trastornos con distintos estados de ánimo se les conoce como bipolares. Los trastornos bipolares suelen darse entre el 0,4 y 1,6% de la población general.

Los sujetos bipolares suelen resistirse a ser tratados. Los depresivos porque tal es su desesperanza que no lo desean. Los maníacos, por no creerlo necesario ya que se sienten muy bien.

Los principales trastornos bipolares son:

Trastorno bipolar I

La característica esencial del trastorno bipolar I es un curso clínico caracterizado por uno o más episodios maníacos o episodios mixtos. Es frecuente que los sujetos también hayan presentado uno o más episodios depresivos mayores.

El trastorno bipolar I se subclasifica según se trate de un primer episodio o el trastorno sea recidivante. En los trastornos bipolares recidivantes la naturaleza de los episodios actuales (o del más reciente) puede ser especificado como: episodio más reciente hipomaníaco, episodio más reciente maníaco, episodio más reciente mixto, episodio más reciente depresivo y episodio más reciente no especificado.

La presencia del trastorno bipolar I en las muestras de población general varía entre el 0,4 y el 1,6 %.

 

 

Trastorno bipolar II

Se caracteriza por la aparición de uno o más episodios depresivos mayores acompañados por al menos un episodio hipomaníaco.

En la población general sugieren la presencia del trastorno bipolar II es aproximadamente del 0,5 %. Aproximadamente el 60-70 % de los episodios hipomaníacos de un trastorno bipolar II se presentan inmediatamente antes o después de un episodio depresivo mayor. Los episodios hipomaníacos suelen preceder o seguir a los episodios depresivos mayores con un patrón característico en cada persona.

Trastorno bipolar no especificado

La categoría de trastorno bipolar no especificado incluye los trastornos con características bipolares que no cumplen los criterios para ningún trastorno bipolar específico. Los ejemplos incluyen:

  1. Alternancia muy rápida (en días) entre síntomas maníacos y síntomas depresivos que no cumplen el criterio de duración mínima para un episodio maníaco o un episodio depresivo mayor.
  2. Episodios hipomaníacos recidivantes sin síntomas depresivos intercurrentes.
  3. Un episodio maníaco o mixto superpuesto a un trastorno delirante, una esquizofrenia residual o un trastorno psicótico no especificado.
  4. Situaciones en las que el clínico ha llegado a la conclusión de que hay un trastorno bipolar, pero es incapaz de determinar si es primario, debido a enfermedad médica o inducido por una sustancia.

 

Tratamiento

  • Las técnicas psicoterapéuticas más utilizadas en los trastornos bipolares son la terapia de apoyo, las terapias breves de orientación psicoanalítica y las terapias de orientación cognitivo-conductual.
  • El tratamiento de los trastornos bipolares, al ser fenómenos complejos, debe integrar diversas técnicas. La terapia combinada psicofarmacológica-psicoterapéutica ha demostrado mayor eficacia que cada una de ellas por separado. La elección de las técnicas de tratamiento (farmacólogicas, psicoterapéuticas o ambas), debe basarse en un diagnóstico adecuado y en criterios técnicos.
  • Es imprescindible que el terapeuta suministre una información básica del trastorno, del tratamiento y del pronóstico del mismo a la persona bipolar y a los familiares.
  • Actualmente se puede afirmar que, en la mayoría de los casos, los trastornos bipolares se curan, si bien pueden producirse recaídas que aconsejen un tratamiento preventivo.

 

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