Se calcula que hasta un 60% de la población experimenta el fenómeno denominado como parálisis del sueño en alguna ocasión a lo largo de su vida. Se trata de un trastorno del sueño que se encuadra dentro de la categoría de las parasomnias (trastornos de conducta durante el sueño relacionados episodios breves de despertar).

A lo largo de este artículo vamos a definirlo, a explorar sus causas, síntomas y cuáles pueden ser sus efectos.

 

¿Qué es la parálisis del sueño?

Es un trastorno del sueño en el que la persona es incapaz de realizar movimientos voluntarios, como moverse o hablar. Es un despertar incompleto que ocurre en las transiciones entre sueño y vigilia.

La persona que padece este tipo de afección se encuentra cognitivamente despierta, pero experimenta una parálisis de toda la musculatura voluntaria, exceptuando los ojos y la respiración. No es capaz de moverse ni de pedir ayuda.

Por lo general, se trata de episodios cortos que suelen ir desde los 20 segundos a los dos minutos. Después, la experiencia remite sin mayores consecuencias.

Síntomas

La parálisis del sueño no afecta a funciones vitales como la respiración o el latido cardiaco.

No obstante, la sensación es desagradable y puede causar ansiedad y sensación de asfixia, aunque, en realidad, no existe riesgo de ahogarse para la persona.

También pueden aparecer alucinaciones o pseudoalucinaciones, sobre todo de tipo sensitivo y visual.

Causas de la parálisis del sueño

Las causas de este fenómeno siguen investigándose y no están del todo claras. Se atribuye con frecuencia a una falta de coordinación entre determinadas áreas del cerebro y el sistema nervioso encargado de mandar órdenes a los músculos de control voluntario.

Se han descrito tres causas que pueden llevar a desarrollar este trastorno:

  • Asociada a otra patología: puede funcionar como un síntoma de otra enfermedad, especialmente de la narcolepsia (trastorno crónico del sueño caracterizado por una extrema somnolencia diurna y ataques repentinos de sueño).
  • Relacionada con la privación de sueño severa: se produce en sujetos sanos sometidos a este problema.
  • Hereditaria: los antecedentes familiares como explicación de la parálisis del sueño son menos frecuentes.

El estrés, en la medida en que puede desarrollar privación del sueño, se considera un factor desencadenante.

Efectos

Si este trastorno aparece como un síntoma aislado, no debe requerir mayor atención ni necesita tratamiento. Si se prolonga durante tres o cuatro semanas, altera el sueño de manera significativa y representa una pérdida de calidad de vida, será necesario acudir a un especialista.

Como hemos comentado, la parálisis de sueño, en sí misma, no supone riesgos para la salud. Sin embargo, sus efectos negativos se encuentran en la propia percepción del sujeto y la vivencia de sensaciones desagradables.

La persona puede asustarse, llegar a pensar que se trata de un ictus u otro tipo de accidente cerebral, o pensar que se está volviendo loco al experimentar alucinaciones, o que se está asfixiando, etc.

El descanso es fundamental para prevenir este tipo de patologías: mantener unos patrones de sueño estables y dormir al menos siete horas diarias.

Puedes solicitar cita previa para tratamiento aquí.

 

Esta página web usa cookies para mejorar su experiencia de navegación. Política de Cookies