¿Has escuchado hablar del Trastorno de Evitación Experiencial (TEE)? Está absolutamente relacionado con el sufrimiento psicológico y con las terapias de Aceptación y Compromiso, como veremos más adelante.

El sufrimiento forma parte de la vida. Con frecuencia, determinadas experiencias, sentimientos o pensamientos nos hacen sentir malestar, debido a la reacción verbal interior que desarrollamos acerca de ellas.

¿En qué consiste el Trastorno de Evitación Experiencial?

El Trastorno de Evitación Experiencial se define como aquel trastorno en el que la persona no acepta que determinados pensamientos o experiencias le causen sufrimiento, le resultan insoportables. En consecuencia, hace todo lo posible por evitarlos, intenta modificar la forma, la frecuencia o el contexto que origina dichas experiencias.

Es lógico querer evitar experiencias o recuerdos desagradables, todas las personas lo hacemos. Pero, en ocasiones, la evitación deja de ser saludable, sobre todo cuando se produce de forma constante ante determinadas situaciones.

En estos casos, la persona no está dispuesta a experimentar determinados eventos privados (así se denomina en Psicología al repertorio de emociones, pensamientos o recuerdos que aparecen en el consciente del individuo durante un periodo de tiempo) y concentra todos sus esfuerzos en evitarlos.

Entonces, lo que sucede es que la huida del sufrimiento hace que la persona piense y se centre cada vez más en este, lo que le provoca, a su vez, más y más sufrimiento.

En consecuencia, la vida de la persona se acaba limitando a causa de esta huida. Puede dejar de hacer lo que realmente desea, solo para evitar el dolor.

Tanta es la lucha por evitar la experiencia aversiva que, en el fondo, cada vez está más presente, lo que ocasiona un profundo malestar. Al final, el resultado es justo el contrario de lo que se pretendía.

Síntomas de la evitación experiencial

  • Sentimientos continuos focalizados en el malestar
  • Obsesión por combatir el malestar
  • Hacer esfuerzos desmedidos para controlar los pensamientos, sensaciones y emociones negativos.
  • Existe una gran rigidez, una creencia de que es imposible disfrutar de las cosas sin eliminar antes todo el malestar.
  • La idea de que solo cuando se elimine el malestar podrá desarrollarse como persona al cien por cien.

¿Qué causas puede tener este trastorno?

La teoría ha vinculado determinadas características de personalidad con este tipo de trastorno. La causa se encontraría en un rasgo de inflexibilidad psicológica para manejar el malestar, de forma que esta rigidez se pone de manifiesto a la hora de escapar y en las conductas de evitación.

La persona no es capaz de asumir y manejar el sufrimiento, que siempre va a estar ahí. Con el planteamiento rígido de que para disfrutar hay que eliminar primero todo sentimiento de malestar, la vida de la persona va a acabar girando en torno a la evitación.

Consecuencias

El Trastorno de Evitación Experiencial comporta dos conductas evitativas:

  • La persona espera retomar su vida cuando elimine todo malestar, pero al intentar controlarlo constantemente, este se incrementa.
  • La vida solo tiene sentido para luchar contra ese malestar, con lo cual no se deja espacio a disfrutar de otras situaciones o sensaciones más agradables que la vida pueda deparar.

Este bucle acaba por interferir en las tareas diarias, los estudios o el trabajo de la persona, que pueden verse seriamente mermados. O puede llegar a abandonar sus aficiones, a sus amistades, familiares, aislarse, etc.

Si este trastorno coexiste en el sujeto con otros, como la ansiedad o la depresión, el conjunto puede ser bastante grave.  

Tratamiento

Uno de los tratamientos que se han revelado más útiles para tratar este trastorno es la Terapia de Aceptación y Compromiso, cuyas características puedes consultar en este enlace.

Desde esta terapia se busca que la persona acepte ese malestar y no se dedique a intentar huir de él de forma reiterativa. Hacerle consciente de que determinados sufrimientos son imposibles de erradicar de nuestras vidas, y que intentar escapar de ellos o esperar a que se resuelvan para reanudar su vida habitual solo puede ocasionarle más dolor.

Puedes solicitar cita previa para tratamiento aquí.

 

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